Alimentar el espíritu. Aprender a cocinar. Sentirte bien con lo que se come. Hacer una buena digestión. Verse al espejo y gustarse. Eso también es felicidad, se nota en nuestro organismo y se refleja en nuestro aspecto. Es el leit motiv del mood food o cocina de la felicidad, una nueva tendencia gastronómica que busca la autosatisfacción a través de la buena comida para mejorar el estado de ánimo. Porque una dieta adecuada le puede hacer feliz a diario y hacer que se sienta mejor consigo mismo.
El mood food, que nació en Japón, es un movimiento que propone incluir en la dieta aquellos alimentos que aportan bienestar y felicidad, independientemente del placer que proporciona su degustación, porque son los nutrientes que contienen los que influyen directamente sobre el estado de ánimo.
A mediados de los años 80 los científicos del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), afirmaron que los nutrientes, hidratos, vitaminas, minerales y ácidos grasos de los alimentos que consumimos afectan directamente al proceso cerebral de pensar, percibir y sentir.


